Entradas

Fruto Daniela Rea

 Así, sin darme cuenta te escribo, convirtiendo este espacio que era para recuperar mi súper poder blogger, en tu espacio también.  Todo lo llevas amor, todo lo llenas. Supongo que si hay una entrada de lo bueno y lo malo... ya escribí sobre "Señoras Punk" el podcast que amaba más cuando estaba la alineación original de tres, pero supongo será cosa de acostumbrarme.  La Reclu, recomendó el libro de Fruto de Daniela Rea. Y Tania Tagle, otra escritors que no me atrapó... pero espero lo haga... recomendó Anna's archive y pues que lo bajo... y que lo leo. Hay quien puso en Abril de este año que era su número 21 del año.  El año pasado, retomé más en serio la lectura y logré leer 4 libros jajaja... este año creo que este es el segundo.  En fin Gabo, me hizo sentirme mrnos sola, un poco comprendida... porque amo ser tu mamá y hay días como hoy que me doy cuenta que no siempre tengo la paciencia... que no siempre te respeto y me duele porque quiero que aprendas de mí a...

La maternidad resumida en fluidos.

 Cuando inicié el capítulo de mi vida como "mamá de Gabo" (si algún día lees esto, pues mamá de lo que viene siendo tuya) una de las primeras cosas que me percaté fue que la maternidad inicia, continúa y supongo que si termina (aunque siento que en todas mis siguientes vidas recordaré lo emocionante, frustrante, alegre, triste, y siempre magnífico que es ser tu madre) entre fluidos propios y ajenos.  No vamos a hablar de la concepción porque ya muchos años de terapia te he costado. Al nacer, sales de la placenta que está llena del líquido amniótico y básicamente fluidos tuyos. Después entre baba, pipí, leche mía y fórmula y por qué no... popó líquida pues vas creciendo. Otra cosa que he descubierto un poco después y paulatinamente a base de gritos, golpes, palabras lindas y no lindas, amor y desamor (este último solo de tu parte porque desde que te tengo en mi panza jamás he dejado de amarte ni por un milimilimilisegundo) que en la maternidad, o en la mía porque es solo la qu...

Del mejor y peor momento

Últimamente escucho el podcast de Señoras Punk, que amo y adoro. La dinámica es que las tres conductoras platican su mejor y su peor momento de la semana. Hoy puedo decir que tuve el mejor y el peor momento con segundos de diferencia.  Hace meses Elsa me invitó a compartir la clase de Hannah Arendt con el grupo de la formación básica, y como S. de la formación decía, parece que si algo bueno ocurre hago todo para que se complique. De inicio sabía que sería un problema en términos de horarios.  Hoy fue el día, Gabo enfermo, estábamos en la pediatra cuando de pronto me doy cuenta que la clase no era a las 6, sino era a las 5 y que eran 4.30 y apenas lo estaban revisando.  Entré tanto en estrés y ansiedad que el mismo Gabo me sobó el hombro (sintiéndose él mismo de la chingada casi con calentura) para que me calmara. Este fue un peor momento con mejor momento porque me encantó su nivel de empatía y me dolió mi falta de control sobre mí misma (incluso traté muy mal a Humberto...

De lateralidades cruzadas y otro términos extraños

Esto puede ser producto de la procrastinación (palabra que claramente no sé escribir... gracias corrector), que se asocia a mi TDAH auto diagnosticado a través de  comerciales de Tiktok (que ya entiendo un poco más) sobre algo que no sé que sea... una aplicación o un curso que dice "si procrastinas y no sé que... pues no eres tú, es tu TDAH".  Hace unos momentos, después de recibir una noticia que me encanta y me aterra, tuve un momento de lucidez, en realidad todo este día ha sido un día de descubrimientos. La historia, como siempre, se remonta a mucho antes.  No sé G. si algún día leerás esto, no lo sé, pero quiero que tengas siempre la seguridad que para nosotros, para mí, eres el ser más maravilloso de este planeta, de todo el universo y probablemente de todas las vidas que he vivido y viviré. Hay momento en que te miro y no me creo que seas mi hijo, porque te veo perfecto, tan tú... y yo tan llena de defectos. Y entonces de la nada me miras y me dices "gracias mamá ...

Sexy

 No es una palabra que utilizaría comúnmente para definirme.  Recuerdo hace algunos años la primera vez consciente que ocupé mi actitud y mi cuerpo, mi cara para lograr algo. Fue en la cineteca, llevaba mi credencial de profesora y la de mi papá para comprar dos boletos. Uno para mí, otro para alguien que evidentemente no era mi papá.  Estaba muy nerviosa porque en ese momento pedían que ambas personas estuvieran en la taquilla para comprobar su identidad. La persona  con la que iba, me dijo que no debería tener ningún problema y que usara mi sensualidad (acá me viene la pregunta si ser sexy es lo mismo que ser sensual)... fue una solicitud extraña, porque además era mi pareja en ese momento quien me lo decía.  Jamás me había concebido como una mujer sensual o sexy o ambas... me dijo has esos ojos que pones cuando quieres lograr algo y logras que lo haga, sonrie como sabes sonreir que me vuelve loco. Jamás pensé que eso hacía. En realidad a mi me asignaron el ro...

Del inicio de este blog, el reinicio de esta blogger

 Hoy creé mi cuenta en telegram. Al momento tengo dos cuentas activas de instagram, dos cuentas activas de facebook, una de twitter, otra de tiktok (que no entiendo) y... me vengo a acá porque en ningún otro espacio me he sentido tan yo al momento de lanzar mis pensamientos al universo cibernético.  Hace unos momentos me preocupaba por qué será de mí una vez que mi hijo empiece en estos menesteres, no me considero vieja, pero francamente me siento superada. El motivo del inicio de este blog no es para expresar mi analfabetismo socialmediezco, en realidad el día de hoy ocurrieron tantas cosas en menos de 12 horas, que la única forma de poder organizar todo es tratar de llevar un registro por acá. A un año y poco más de tres meses de iniciada la pandemia (en la que le pedí al universo elevarme en vibración, dejar atrás todo lo que no  me lo permitiera y ser más yo en un sentido pleno y abundante) pues heme aquí.  En octubre del 2020 anunciaron que el colegio en el que ...