Sexy

 No es una palabra que utilizaría comúnmente para definirme. 

Recuerdo hace algunos años la primera vez consciente que ocupé mi actitud y mi cuerpo, mi cara para lograr algo. Fue en la cineteca, llevaba mi credencial de profesora y la de mi papá para comprar dos boletos. Uno para mí, otro para alguien que evidentemente no era mi papá. 

Estaba muy nerviosa porque en ese momento pedían que ambas personas estuvieran en la taquilla para comprobar su identidad. La persona  con la que iba, me dijo que no debería tener ningún problema y que usara mi sensualidad (acá me viene la pregunta si ser sexy es lo mismo que ser sensual)... fue una solicitud extraña, porque además era mi pareja en ese momento quien me lo decía. 

Jamás me había concebido como una mujer sensual o sexy o ambas... me dijo has esos ojos que pones cuando quieres lograr algo y logras que lo haga, sonrie como sabes sonreir que me vuelve loco. Jamás pensé que eso hacía. En realidad a mi me asignaron el rol de la hermana inteligente, creía que todo lo que había logrado era justo por mi inteligencia. 

Ahora creo que la inteligencia también p

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Instantes

A 6 meses

Fruto Daniela Rea