Del mejor y peor momento
Últimamente escucho el podcast de Señoras Punk, que amo y adoro. La dinámica es que las tres conductoras platican su mejor y su peor momento de la semana. Hoy puedo decir que tuve el mejor y el peor momento con segundos de diferencia.
Hace meses Elsa me invitó a compartir la clase de Hannah Arendt con el grupo de la formación básica, y como S. de la formación decía, parece que si algo bueno ocurre hago todo para que se complique. De inicio sabía que sería un problema en términos de horarios.
Hoy fue el día, Gabo enfermo, estábamos en la pediatra cuando de pronto me doy cuenta que la clase no era a las 6, sino era a las 5 y que eran 4.30 y apenas lo estaban revisando.
Entré tanto en estrés y ansiedad que el mismo Gabo me sobó el hombro (sintiéndose él mismo de la chingada casi con calentura) para que me calmara. Este fue un peor momento con mejor momento porque me encantó su nivel de empatía y me dolió mi falta de control sobre mí misma (incluso traté muy mal a Humberto).
Fue un mejor momento porque algo que disfruto y amo y hace que la vida tenga sentido es hablar y trabajar a Hannah Arendt, es este tipo de regalos que tiene la vida de poder revisar y contrastarla con otra de mis grandes pasiones que es la psicoterapia gestalt. Además, un poco en mi ego de que mi maestra, mis maestras, mis terapeutas, a quienes les debo tanto, me digan que es un honor y una delicia tenerme en clase. En mi Geo cuando la paciente que nos tocó me dice "sentí que estaba con Elsa... no puedo con eso"... es mirarme desde esta óptica de todo lo que si hago y todo lo que si soy y me lo esconodo a mi misma.
El mejorpeormomento... solo quiero que Gabo esté bien, que pueda disfrutar de su escuela, de sus amigos, de su vida, sin tener que suspender sus actividades cada que se enferma.
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